Con la llegada del otoño, el estilo adquiere una nueva personalidad.
Los looks ganan profundidad. Las texturas se mezclan, las siluetas se vuelven más atrevidas y el estilo se construye a partir de los detalles. Es la temporada de las capas, las proporciones y las combinaciones inesperadas.

La joyería se convierte en el punto de partida.